Bien dicen que “el hábito no hace al monje… pero lo distingue”.

Los evangelizadores y catequistas tenemos, por gracia de Dios, un ministerio tan hermoso, que cuando nos damos la oportunidad de meditar sobre él, nos deja frecuentemente sorprendidos y, a la vez, plenamente agradecidos por tan inmerecido don: Proclamar y predicar la Palabra, y anunciársela a los distintos interlocutores de nuestro ministerio profético, simplemente, “no tiene precio”.

Semana a semana, o en otros tiempos más o menos definidos, salimos de nuestras casas y vamos a esos templos, a esas capillitas, a esas aulas, o debajo de esos árboles, a darles a conocer a Cristo, quien nos ha seducido, nos ha llamado, y a quien queremos responder generosamente brindándole un poco de nuestro tiempo y de nuestros talentos.

Pues bien, desde la Sección Diocesana de Evangelización y Catequesis, hemos estado buscando que nuestro ministerio sea reconocido, y que nuestra labor, tan ajena a los criterios y recompensas del mundo, pueda estar avalada por nuestras autoridades eclesiásticas y así pueda brindar seguridad y confianza a nuestros interlocutores, sabiendo que estamos “capacitados” para anunciarles la Buena Nueva.

Con esta intención, y en el marco de los festejos de nuestros 100 primeros años como Institución, hemos lanzado el Concurso “La Cruz del Evangelizador y Catequista”.

La Cruz es el signo por excelencia de los cristianos. Su mensaje sigue siendo “locura” para los que se pierden, pero para nosotros es “poder de Dios”. Cristo crucificado aún es escándalo y necedad para muchos, pero para nosotros es la fuerza y la sabiduría de Dios, pues lo que para el mundo parece locura, para Él es lo más sabio; y lo que parece debilidad, para Dios es lo más fuerte (cfr 1 Co 1, 18 – 25).

En nuestra página “sedecgdl.com”, encontrarán las bases de este concurso. Es muy fácil participar. Todos podemos hacerlo.

Brindémonos la oportunidad de aportar una idea. Tal vez la cruz que diseñes pueda ser la que oficialmente se entregue a los Evangelizadores y Catequistas de nuestra Arquidiócesis…

¿Te gustaría intentarlo?